Dr. Antonio Mimoso, colegiado nº 54436

El embarazo es un periodo de la vida muy sensible, ya que los cambios fisiológicos ocasionados por la gestación pueden provocar síntomas inesperados. Además, los fármacos seguros para madre y bebé están muy limitados, por lo que se intenta evitarlos al máximo.

En este artículo vamos a revisar las causas de la rinitis durante el embarazo, los cuidados especiales que deben tenerse y cómo podemos aliviar esta molestia sin recurrir a fármacos.

¿A qué se debe la rinitis gestacional?

Un gran número de mujeres padecen de congestión nasal, rinorrea y otros síntomas de rinitis durante el embarazo, a menudo desde las primeras semanas y a veces hasta después del parto. Se trata de una afección bastante común que puede ser desde leve hasta grave y que se puede confundir fácilmente con una rinitis alérgica.

Aunque su etiología no se conoce en detalle, se piensa que la rinitis gestacional se debe a los cambios hormonales que suceden durante el embarazo. Concretamente, se sabe que el aumento de los estrógenos aumenta la producción de moco y, además, puede ocasionar la inflamación de los cornetes nasales (las pequeñas estructuras óseas que soportan la mucosa nasal).

No obstante, el embarazo no libra de padecer alergias, por lo que, ante una rinitis durante el embarazo, no hay que descartar a la ligera la rinitis alérgica. Es decir, debemos diferenciar entre la rinitis a causa del embarazo (rinitis gestacional) y la rinitis que aparece durante el embarazo, pero que puede deberse a otras causas (como un resfriado o una alergia).

Efectos de la rinitis del embarazo o gestacional

La rinitis gestacional puede llegar a ser muy molesta, pero rara vez ocasiona problemas graves. Por lo general se trata de una afección con sintomatología de leve a moderada, que puede dificultar el descanso o la respiración normal por la nariz, empeorando la calidad de vida.

No obstante, en algún caso se ha llegado a relacionar con la apnea del sueño, una patología que dificulta la oxigenación durante la noche y que, en el embarazo, puede ser peligrosa para el bebé. Por eso, ante un caso de obstrucción nasal total durante la noche que se alarga varios días, especialmente si por la mañana se siente somnolencia o sensación de no haber descansado bien, es importante consultar con un médico.

Cómo aliviar la rinitis en el embarazo

En casos graves de rinitis u obstrucción nasal completa en mujeres embarazadas, se debe consultar al médico para valorar opciones terapéuticas que sean seguras y proporcionen suficiente alivio. Sin embargo, hay una alternativa no farmacológica que se puede usar en cualquier circunstancia y que es efectiva frente a los síntomas de la rinitis: los lavados nasales con solución de agua de mar.

El agua de mar ayuda a hidratar la mucosa nasal, eliminar las secreciones nasales y el moco espeso y a mejorar la sensación de nariz congestionada. Además, si la rinitis tiene una causa alérgica, ayuda a eliminar por arrastre el alérgeno (por ejemplo, el polvo o el polen).

Además, la congestión nasal en el embarazo también puede aliviarse mediante el ejercicio moderado, elevando un poco la almohada durante la noche y, si el aire es muy seco, usando un humidificador casero. Además, se deberá evitar todo aquello que pueda irritar la mucosa nasal, como el humo del tabaco, los productos químicos de limpieza o los perfumes intensos.

Referencias:

  • Azevedo Caparroz F, et al. Rhinitis and pregnancy: literatura review. Braz Otorhinolaryngol. 2016; 82(1): 105-11
Antonio Mimoso
Author

Num Colegiado. 54436 Col.legi de Metges de Barcelona.

Diplomado en enfermería por la Universitat de Barcelona. Bellvitge.
Máster en enfermería de Salut Publica y Comunitaria por la Universitat de Barcelona. Bellvitge.
Grado en Medicina por la Universitat de Barcelona.
MIR Medicina Familiar y Comunitaria. Barcelona

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